¿POR QUÉ HAY TANTO JEFE MEDIOCRE?

“Llamarse jefe para no serlo es el colmo de la miseria” – Simón Bolivar

La valoración que suelen realizar los empleados cuando se les da la oportunidad de opinar sobre sus jefes directos, dista en general de ser positiva, y no es infrecuente que fantaseen sobre lo maravilloso que sería trabajar sin jefes. Y el contar con jefes mediocres es un problema para las empresas por lo que afecta a la organización general del trabajo y, sobre todo, a la motivación de sus colaboradores, y tiene un impacto también notable en la salida de colaboradores valiosos.

Por mi trabajo colaboro con muchas organizaciones nacionales e internacionales y me relaciono con gran cantidad de profesionales, y realmente no sólo es raro topar con managers excelentes o simplemente buenos, sino que muchas veces es de agradecer que sean mediocres en lugar de directamente malosJuan Carlos Cubeiro, Head of Talent de Manpower, va más allá y estima que de cada 10 jefes, uno es un líder, seis son mediocres y los cuatro restantes claramente tóxicos.

La mediocridad de los jefes puede manifestarse de diferentes maneras, entre otras las siguientes:

  • Seguir directamente las órdenes con el principal objetivo de agradar a “los de arriba”, sin aportar soluciones a los problemas ni enfoques innovadores
  • Centrarse en la burocracia, en el cumplimiento de los procedimientos
  • Focalizarse en el control, en la supervisión del trabajo de sus colaboradores
  • Seleccionar colaboradores mediocres para que no le hagan sombra
  • Tener miedo de todo, especialmente de los cambios

Pero, ¿por qué abundan tanto los jefes mediocres?, ¿qué es lo que lleva a las empresas a promocionar y mantener en sus puestos a personas que no están capacitadas para ejercer un liderazgo en condiciones? Una explicación general, es que simplemente se cumple el Principio de Peter, y los profesionales ascienden hasta alcanzar su nivel de incompetencia. Pero, detallando algo más las posibles causas:

  • En los ascensos se tiene en cuenta la calidad en la gestión en el puesto actual y el conocimiento técnico, pero no la capacidad para dirigir equipos. Un empleado puede ser perfecto realizando sus funciones pero convertirse en un pésimo líder.
  • Los responsables tienden a elegir para las promociones a aquellos empleados que más se les parecen, lo que explica que managers mediocres elijan a empleados mediocres también, al igual que los hombres tienden a elegir hombres.
  • No suele existir una definición clara en las empresas de lo que se entiende por un líder ni de las cualidades que debe tener, por lo que los procesos de selección internos no son homogéneos
  • Los jefes mediocres-2tienden a gestionar sus equipos tal como lo han vivido, y si han aprendido de jefes mediocres es muy probable que acaben comportándose igual
  • En raras ocasiones se plantea una formación de adaptación a la jefatura, ni sistemas de apoyo en la labor tipo mentoring. Y es un error porque, salvo casos muy especiales, el jefe no nace sino que se hace.
  • Una vez alcanzado y afianzado el mando, muchos jefes dejan de formarse y adaptarse, como si ya todo estuviera hecho
  • La valoración de la gestión se centra en los resultados económicos y pocas empresas tienen establecidos sistemas para controlar la calidad del liderazgo de sus cuadros y aún menos protocolos de actuación para corregir desviaciones

Aunque a los jefes hay que gestionarlos, difícilmente este tipo de jefes pueden inspirar a otros para que puedan desarrollar su potencial con el fin de que puedan alcanzar metas mayores, y menos que ninguno el impresentable del jefe de Dilbert.

 

 


Fuente: www.eoi.es/blogs/alfredo-fernandez-lorenzo/2019/04/23/por-que-hay-tanto-jefe-mediocre